Alcalá 337La decoración es realmente bella, las paredes están plagadas de fotografías antiguas de la vida del barrio y la barra principal, la de la planta calle se haya escoltada por un cuadro de girasoles tan grande como la barra pintado con tizas sobre una pizarra, según tengo entendido este gigantesco cuadro cambia de aspecto cada año.
Cabe descatar que desde un primer momento choca ver que cada dos pasos tengan colgados en las paredes carteles que avisan del espacio sin humos en el que nos adentramos, pero mi sorpresa fue mayor cuando también lo proclaman y con orgullo (como debe ser), en la portada de la carta.
Carta que por otra parte es muy completa, ya sea para tapear o para comer de menú a diario. De mi primera experiencia en el local resaltaremos las alitas, deliciosas y crujientes, y las croquetas de jamón, sabrosas y caseras, casi eran jamón con croqueta y tan buenas como las de mi madre (que ya es decir mucho), también dentro de sus especialidades están la tortilla de patata, los callos y la oreja. Remarcar que los sábados, tal y como dice la carta, preparan una gran paella como aperitivo. Y que tienen unos riquísimos bocatas para llevar.
Cerveza barata y realmente bien tirada. La lista de precios no es demasiado excesiva, aunque si es cierto no tiene los precios comunes de botellín.
-Tercio Damm de grifo 2'20€
-Tercio Damm botella 2'30€
-Medio litro Damm 3'40€
Clientela agradable y servicio realmente excepcional, nada más acabar mi cerveza venía alguien al momento para preguntar si deseaba más (se puede pensar que lo hacen por negocio, pero como trato al cliente me parece de lo más correcto). Intentaré pasarme con regularidad, por este sitio, que ya es uno de mis favoritos, para seguir investigando su carta y variedad.
Pedro Tezano, 11